Chile y China logran avances para agilizar el ingreso de fruta fresca y revisar exigencias fitosanitarias
Las reuniones entre el SAG, Frutas de Chile y autoridades chinas permitieron avanzar en materias logísticas, tratamientos de frío, certificación fitosanitaria y control aduanero. Entre los temas destacados figuran la reducción de tiempos de inspección, la ampliación de mecanismos para distintas especies frutales y una mayor cooperación técnica en inocuidad.
China continúa siendo uno de los mercados más relevantes para la fruta chilena y, en ese escenario, una delegación integrada por representantes del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y Frutas de Chile realizó una gira de trabajo por Beijing y Shenzhen para abordar algunos de los principales desafíos operativos y regulatorios que enfrenta el comercio bilateral.
La agenda incluyó reuniones con organismos regulatorios, autoridades aduaneras y laboratorios especializados, con el objetivo de avanzar en materias vinculadas a inocuidad, tratamientos fitosanitarios, certificación y logística de exportación. El trabajo fue encabezado por Marco Muñoz, jefe de la División Agrícola Forestal del SAG; Llacolen Lefever, agregada agrícola de Chile en China; y Miguel Canala-Echeverría, gerente general de Frutas de Chile.
REVISIÓN DE EXIGENCIAS FITOSANITARIAS
Uno de los hitos más relevantes de la gira tuvo lugar en Beijing, donde la delegación sostuvo reuniones con el Instituto de Control de Agroquímicos de China (ICAMA), organismo dependiente del Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales de ese país.
Durante el encuentro se revisaron aspectos relacionados con los límites máximos de residuos de plaguicidas y los procedimientos regulatorios para el registro de productos fitosanitarios. Entre los avances alcanzados figura la posibilidad de que Chile solicite la ampliación del uso de Azoxystrobin en limones, además de avanzar hacia mecanismos de reconocimiento mutuo de laboratorios que podrían facilitar futuras evaluaciones técnicas.
LOGÍSTICA BAJO REVISIÓN
Las conversaciones también abordaron materias consideradas estratégicas para el comercio frutícola entre ambos países. En reuniones con la Administración General de Aduanas de China (GACC), la delegación chilena revisó aspectos vinculados a tratamientos de frío, certificados de inspección, radios de cuarentena, movimiento de fruta entre distintas zonas productivas y transporte en bodegas de naves.
Uno de los avances más destacados fue el respaldo de las autoridades chinas a la propuesta de extender a otras especies frutales mecanismos que actualmente benefician principalmente a las cerezas. Entre ellos figuran el movimiento de carga entre zonas cuarentenadas y el transporte en bodegas de naves, además de la revisión de algunos parámetros asociados a los tratamientos de frío.
Para Muñoz, estos progresos responden al trabajo técnico que ambas instituciones han sostenido durante años. “Es importante destacar las excelentes relaciones que mantienen SAG y Aduana Central de China, producto de las relaciones técnicas y personales permanentes y presenciales durante muchos años, lo que, sin duda, nos ha permitido mirar los temas técnicos desde otro prisma y poder avanzar significativamente”, indicó.
SHENZHEN Y LOS AVANCES EN EFICIENCIA ADUANERA
La agenda continuó en Shenzhen, uno de los principales polos logísticos y tecnológicos de China. Allí, la delegación pudo conocer en terreno los procesos de inspección aplicados a fruta chilena y revisar herramientas como el sistema Ecert de certificación fitosanitaria electrónica y el sistema de monitoreo de tratamientos de frío desarrollado conjuntamente por Frutas de Chile y el SAG.
Según informó Reporte Agrícola, las autoridades de la Aduana de Shenzhen señalaron que la implementación de estas herramientas ha permitido reducir en alrededor de un 40% los tiempos de inspección de los contenedores seleccionados para revisión.
Asimismo, confirmaron la disponibilidad de turnos especiales de atención durante los períodos de mayor ingreso de fruta, especialmente en la temporada de cerezas, con el objetivo de evitar interrupciones en el flujo logístico y agilizar los procesos de análisis debido a la alta perecibilidad del producto.