La estrategia de Copefrut para ser una empresa más internacional
En este nuevo episodio de Redagrícola On The Road Chile, el CEO de Copefrut, Andrés Fuenzalida explica que esta empresa exportadora, que en 2025 cumplió 70 años, asume un importante reto: el de la internacionalización. ¿Cómo? Con la apertura de sedes en mercados estratégicos y evaluando las oportunidades de producción en otros orígenes, en el hemisferio norte, como una forma de potenciar su oferta actual.
La internacionalización es uno de los aspectos estratégicos que más interesa y preocupa a Copefrut, que está celebrando su 70 aniversario. Durante este tiempo la empresa ha emprendido una serie de acciones con el objetivo de tener una mayor fortaleza en los mercados de destino.
“El desarrollo de largo plazo con los distintos clientes, nos han permitido ir enfrentando cada uno de los desafíos que este tiempo nos ha planteado”, asegura Andrés Fuenzalida, CEO de una compañía que ha sido pionera en varios aspectos que han marcado el desarrollo de la industria frutícola del país: fue una de las primeras exportadoras que apostó por los kiwis; se aventuró, a fines de los años setenta, en la plantación de nuevas variedades de manzanas rojas y dio los pasos iniciales en la introducción de las cerezas en mercados del Lejano Oriente, primero en Hong Kong y luego en China.
“Creo que en las distintas especies en las que hemos participado, hemos tenido un rol relevante”, dice Fuenzalida.
El futuro es promisorio. Y la empresa ya se está planteando cómo serán los próximos años. “Nos planteamos, seguir haciendo lo que hacemos, pero mejor. Perfeccionándonos, pero también generando una mayor internacionalización de nuestra compañía”, sostiene el CEO de una compañía que hace años tiene una sede en China, el principal mercado para la cereza chilena.
“Eventualmente haremos lo mismo en otros lugares del mundo, en aquellos mercados donde estimamos que es necesario hacerlo y, también evaluar estar en otros orígenes produciendo fruta”, destaca y añade que el objetivo no es solo comercializar fruta, sino evaluar oportunidades de producción en otros orígenes, “para poder entregar una oferta de fruta más continua en el tiempo y no solamente dependiendo de la temporada chilena”, dice.
¿Dónde concretamente? “Todavía está como proyecto, pero creo que vamos a avanzar en alguno de ellos, en el hemisferio norte, con las especies frutales que hemos manejado tradicionalmente. No cambiaríamos de especie, sino que la idea es potenciar nuestra oferta actual, teniendo fruta en contraestación”, explica.
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