50 mayores exportadores de fruta fresca de Perú
La industria agrícola del país, que lleva años de incesante crecimiento, solo ha visto mermado su desarrollo cuando ha habido algún evento climático negativo. Hoy se habla, se discute y se aborda cómo Perú ha subido los estándares de calidad de la fruta, gracias a la inversión y apuesta de empresas innovadoras y que no tienen miedo al cambio. En las próximas páginas el ranking de las cincuenta más importantes, rubro por rubro y en todos los mercados.
Nada detiene al agro peruano. Una industria que sigue creciendo y rompiendo marcas de comercialización de frutas y hortalizas frescas y procesadas en medio mundo.
2023 había sido un año de un bajón, producto de una serie de factores climáticos que afectaron a diferentes zonas de producción. Mucho de lo que pasó ese año, más para mal que para bien, tuvo un gran ‘culpable’: El Fenómeno El Niño. Sin embargo, todo volvió a sus cauces normales en 2024, un año en el que la industria agrícola pudo (y supo) retomar la senda del crecimiento. Así, una vez más, quedó demostrado que en un año ‘normal’ -si es que en agricultura se puede considerar que haya años normales- todo sigue su curso, sin (o casi sin) imprevistos.
Y las cifras lo confirman. En 2024, las exportaciones totales llegaron a los US$12.296 millones, para un volumen que llegó a los 4,5 millones de toneladas de frutas y hortalizas, frescas y procesadas, enviadas a otros países. Un año antes, el valor de los envíos había sido de US$10.181 millones, mientras que el volumen había llegado a 4,3 millones de toneladas. 2023 quedará marcado como el año en que las exportaciones agrícolas habían superado la barrera de los US$10.000 millones.

Y 2024 fue el año de la consolidación y superación (con creces) de esa línea imaginaria. Pero eso no es todo, porque las frutas y hortalizas del país gozan de un prestigio internacional, que se gana año a año en los diferentes mercados. Hoy otros países hablan de cómo la fruta peruana, especialmente la uva de mesa y el arándano, han elevado los estándares de calidad.
El calibre de las bayas de la uva de mesa peruana no tiene parangón con frutas de otros países. Y los arándanos siguen consiguiendo buenos precios gracias a una oferta que cumple con los requerimientos de firmeza, crocancia y sabor que requieren los mercados. La vara está muy alta para los competidores, que ven cómo la industria agrícola del país se ha posicionado en un sitial del cual no desea bajarse.
Analizando el comportamiento por especie, en 2024 hubo 4 que superaron la barrera de los US$1.000 millones exportados. Para nadie es un misterio el hecho de que los arándanos sigan en plena senda de crecimiento, en un planeta que sigue demandando una fruta que tiene grandes beneficios para la salud humana. Ello ha permitido que crezca en diferentes países y Perú se haya transformado en un proveedor global. Esa es la
gran diferencia, por ejemplo, con la cereza chilena, que ha tenido y sigue teniendo una fuerte ‘chinadependencia’. Así, la baya de color azul cosechó ventas en el exterior por US$2.342 millones. Bastante más atrás se situó la uva de mesa, con ventas totales de US$1.741 millones.


En tercer lugar, la palta, cuyo valor en los mercados internacional llegó a los US$1.385 millones. El cacao y el café, dos productos de lo que aún se llama ‘agricultura tradicional’ obtuvieron ventas por US$1.226 millones y US$1.137 millones, respectivamente. De estas cinco especies, la única que tuvo un descenso en las ventas, aunque sea muy leve, fue la uva de mesa, registrando una caída en el valor del 3%. Estas cinco especies superaron ventas de US$1.000 millones en 2024. En conjunto, todas ellas representaron el 63,6% de las exportaciones peruanas.

LAS ‘TOP-50’ VENDIERON CASI US$6.100 MILLONES
Las empresas del país produjeron más y vendieron más que en 2023. En concreto, en 2024 si se suman las ventas de solo
las ‘Top-50’, estas llegaron a US$6.091, representando el 49,5% del total exportado. Un año antes, las 50 principales agroexportadoras del país representaban el 45,1% del total de las exportaciones.
En el listado de empresas de 2023, que publicamos estas mismas páginas el año pasado, había 17 empresas cuyas ventas habían superado los US$100 millones. Este año esa cifra e incrementó hasta llegar a 21 compañías.
Un año más Camposol se transformó en la principal empresa exportadora de productos agrícolas del país. La firma fundada en 1997 y ligada a la Dyer sigue posicionada como la principal de este sector. Si en 2023 había acumulado ventas por US$352,6 millones, en 2024 subió un 38% para lograr ventas por US$486 millones.
Machu Pichu Foods, uno de los principales manufactureros de la industria del chocolate y la confitería, se alzó con el segundo puesto, con ventas totales de US$369,7 millones. Danper Trujillo, la empresa con sede en La Libertad, que se dedica a la producción de productos frescos y procesados obtuvo el tercer puesto, con una faturación de US$289,1 millones
El salto más grande fue el de Limones Piuranos, que tuvieron una variación de 414% respecto de 2023. La empresa norteña tuvo un salto de 121 puestos, para salir del puesto 167 y situarse en el 46. La Exportadora Romex, que en 2023 estaba en el puesto 35 y en el actual ránking subió al ‘top 10’ para ubicarse en la décima posición con ventas por US$177,9 millones, con un crecimiento del 248%, respecto al anterior listado. En 2023 había consolidado ventas por US$51 millones.
Otro salto importante fue el de Cafetalera Amazónica, que pasó de US$50,8 millones hasta US$159,3 millones, con un crecimiento del 213%. La empresa pasó del puesto 36 al 15 en un solo año. Agro San Gerardo también experimentó un crecimiento del 160% para pasar de tener ventas por US$42,2 millones en 2023, hasta los US$109,6 millones. La empresa subió 22 puestos en el ranking, pasando de la posición 42 a la 20.
¿Dónde está el techo de la industria agroexportadora? Es muy difícil precisarlo, porque este es un sector que se ha sabido posicionar y consolidar muy bien en rubros que están creciendo en el consumo. Arándanos, uva de mesa y palta gozan de una gran aceptación entre los consumidores y han ido ganando terreno en una multitud de mercados, algunos más desarrollados que otros. Pero lo cierto es que la industria tras un año climáticamente inestable como 2023, volvió a los cauces normales.
Y sí, hoy por hoy, el clima es el principal ‘enemigo’ de la agroindustria local,
porque una sequía prolongada o lluvias inesperadas y en momentos que antes no se veían, pueden malograr gran parte de las cosechas, pero Perú sale adelante y los agricultores o empresarios agrícolas son conscientes de qué hace falta para seguir creciendo: inversión en tecnología y modernos manejos agronómicos y la renovación varietal, sino basta dar una vuelta por cualquier zona productora para ver cómo las nuevas variedades han inundado los campos del país.