Sello de calidad, autorregular volúmenes y apostar a la diversificación: las medidas que piensa la industria para el futuro de la cereza
En el Cherry Summit además se presentó el balance de la temporada, destacando que se registró un crecimiento en los envíos de 51% respecto al periodo anterior, con 626.014 toneladas de cerezas frescas al mundo, principalmente a China, que se tradujo en 125,2 millones de cajas exportadas.
Este lunes se realizó la sexta edición del Global Cherry Summit, organizado por el Comité de Cerezas de Frutas de Chile, Frutas de Chile y Grupo Yentzen, instancia donde se presentó el balance de la temporada 2024-25.
En la instancia, la directora ejecutiva del Comité de Cerezas de Frutas de Chile, Claudia Soler, presentó el balance de la temporada, destacando que se registró un crecimiento en los envíos de 51% respecto al periodo anterior, con 626.014 toneladas de cerezas frescas al mundo, principalmente a China. Esto se tradujo en 125,2 millones de cajas exportadas.
Pese al inédito récord de fruta producida y exportada, el evento sirvió también para que los presentes comentaran lo compleja que fue la campaña frente a la caída de precios registrada en China, principal recibidor del carozo, así como otros problemas de percepción del consumidor asiático.
Soler explicó que la temporada comenzó con dificultades logísticas producto del incremento en la producción, pero que el principal reto fue comercial, dado el escenario de caída de precios en el mercado chino. “Fue una temporada exigente, que nos desafió como industria y nos obligó a adaptarnos con rapidez”, enfatizó.
Iván Marambio, presidente de Frutas de Chile, señaló tras los análisis que “esta industria ha demostrado su capacidad de adaptación y resiliencia. Hoy más que nunca, debemos anticiparnos a los nuevos hábitos del consumidor y a las dinámicas del mercado global. La cereza sigue siendo un negocio rentable, pero también uno cada vez más exigente, donde la calidad debe estar en el centro de todo lo que hacemos”.
TRABAJO DETALLADO
En la presentación del gremio, se detalló que la estrategia del Comité de Cerezas se centró en profundizar el trabajo en ciudades regionales, ampliando el potencial del mercado chino.
Durante este período, un 74% de los recursos promocionales fueron destinados a ciudades de segundo y tercer orden en China, focalizándose en un menor número de ciudades, pero con una mayor cobertura de éstas, principalmente, a través de actores locales.
Además, indicaron que se desplegó una robusta campaña de marketing, incorporando nuevos canales y formatos de venta que permitieron una adaptación al mercado y efectividad de la campaña.
“Podemos decir que la temporada se vio afectada por una serie de factores, entre los que se destaca el aumento y concentración del volumen, la economía china, la calidad de la fruta y las noticias negativas. Actualmente el comité se encuentra trabajando en una serie de focos que considera relevantes para enfrentar el desafío futuro de cómo sostener el crecimiento futuro y hacer de este negocio, un negocio rentable para toda la cadena de valor. Entre los focos destaca el resguardo fitosanitario, la calidad, la comunicación, la promoción, la logística y la asociatividad”, aseguró Soler.
CÓMO VENDEMOS 150 MILLONES DE CAJAS
Tras los análisis de la temporada, el comité está trabajando en propuestas de normas de calidad para la industria, que incorporen mejoras a nivel productivo en cuanto a tamaño, firmeza, color, sabor y de packing, con el objetivo de asegurar una firmeza mínima y el envío de calibres acorde con la demanda de mercado.
El gremio, además, continuará apoyando al Servicio Agrícola Ganadero (SAG) en el resguardo del patrimonio fitosanitario y, a través de su comité de logística, se buscarán mecanismos que aseguren los servicios durante toda la cadena para permitirla llegada de la fruta en buena condición en mercados alternativos al chino.
Pero estas medidas que buscan establecerse también fueron superpuestas con las proyecciones de crecimiento que se mantienen en la industria cerecera local. De acuerdo a cifras reveladas por Claudio Vial, gerente de Ranco Cherries, la cereza ya tiene una proyección de 133 millones de cajas para la temporada que se avecina, y llegaría hasta los 150 millones de cajas en 2030.
Qué hacer con esos enormes volúmenes que vienen, considerando que ya se ha inundado el mercado, fue una de las preguntas que intentó responder el panel de líderes de la industria que cerró el evento.
Antonio Walker, presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura y también productor cerecero, señaló que “llegó la hora de poner una norma de exportación, de calidad y de condición de exportación para China”, aunque apuntó a que el problema está en cómo hacerlo, añadiendo que este sello de calidad debería ser voluntario “ya que meter al Estado en esto sería un error, porque tenemos la capacidad empresarial para autorregularnos”.
Walker señaló además que a su parecer, debido a la alta cantidad de calibres pequeños y no deseados por el mercado chino, “hablamos de 20 o 30 millones de cajas que se deberían quedar en Chile”.
Alejandro García Huidobro, gerente general de la exportadora Prize, respondió a la solicitud de generar un sello de calidad entre productores que sólo funcionará si el 100% de los productores se alinea con el comité de cerezas, ya que es difícil que se genere el acuerdo con el 80% actual de afiliados.
“Tiene que haber un acuerdo transversal, con autoregulación, entonces tenemos un desafío tremendo, y creo que este va a ser un caso que se va a tener que estudiar en Harvard, por las buenas o las malas, por cómo creció y lo que logramos hacer, o por cómo creció y cómo se nos fue de las manos”.
Agregó además que casos de autoregulación existen en el mundo, ya sea con apoyo estatal o no como Zespri, pero “llegamos a una situación donde menos es más, y después veremos cómo hacemos crecer otros mercados”, aludiendo a la dependencia de China.
Por otro lado, Hernán Garcés, de Garcés Fruits -principal exportadora de cerezas del mundo-, señaló al respecto que la diversificación hay que “llevarla de a poco: no es que podamos enviar 7 u 8 millones de cajas a Estados Unidos. tenemos que ir construyendo mercados, construyendo confianza, y tenemos que seguir empujando mercados como India que crece salvajemente pero en volumen nada, y tenemos que concentrarnos también en Inglaterra, en Europa, pero al final sale caro, y creo que hoy es momento de hacerlo”.
Garcés añadió que esto tiene que ir acompañado de regular volúmenes, calidad y calibres, “y seguir confiando en China”, indicando que “este negocio, lamentablemente o gracias a Dios, depende 100% de China, lo otro es un carril que tenemos que seguir desarrollando, porque hoy enviar un millón de cajás a Estados Unidos no mueve ninguna aguja, así que va a ser un camino largo y hay que hacerlo, pero es importante que no perdamos el foco de que vamos a poder hacer diversificación, esto es calidad estar todos unidos, y darle con China”.