Cerezas que viajaron 60 días a China tendrían que esperar 15 días más para conocer su destino final
El cargamento de 1.300 contenedores del carozo arribó el pasado 17 de diciembre, y tras el análisis de laboratorio de los primeros contenedores, autoridades locales ya tomaron la decisión de no enviar más muestras a análisis para agilizar el movimiento de la fruta caso a caso.
Luego de que el pasado 17 de febrero llegara a Nansha el buque Saltoro, operado por la empresa Maersk, tras cerca de 60 días de viaje, el trabajo para revisar los más de 1.300 contenedores de cerezas continúa, aunque ya con más certezas que dudad.
Hasta el pasado lunes 21 de febrero, las autoridades de la aduana china habían examinado 20 contenedores, que luego de los análisis de laboratorio, se informó que dicha carga estaba en malas condiciones y que fue rechazada para su comercialización.
La embarcación, que salió desde Chile el pasado 23 de diciembre, arribó al puerto de Nansha y ha contado con un equipo del Servicio Agrícola Ganadero además de la presencia de Frutas de Chile, gremio nacional que está en terreno y en conversaciones con las autoridades locales, lideradas por su gerente general, Miguel Canala- Echeverría, para gestionar la crisis.
“Hace algunos días arribamos a China para conocer de primera mano la situación ocurrida con el buque Saltoro. Tras una serie de conversaciones con las autoridades chinas y los encargados de inspección, hoy nos transmitieron que los análisis de la fruta afectada recién van en un 10% del total, por lo que aclaramos que aún falta que se termine de revisar todo el cargamento restante para tomar una decisión final sobre su destino, lo que podría tomar al menos 15 días más”, puntualizó Canala – Echeverría.
“En la medida que su contenido se vaya analizando se irá estudiando qué acciones tomar y, en base a eso, evaluar los mejores escenarios”, agregó el vocero del gremio.
Hasta ahora, del total del cargamento que se ha analizado, que asciende a 20 contenedores, se sigue manteniendo la decisión de no comercializarlo en los mercados locales.
CASO A CASO
Adicionalmente, desde Frutas de Chile el ejecutivo agregó que las autoridades locales transmitieron que para agilizar la inspección, ya no se enviaría al laboratorio todo el contenido de los más de 1.300 contenedores, lo que podría reducir los tiempos del proceso, ayudando así a que productores y exportadores puedan tomar decisiones oportunas, que variarán según cada caso.
“Gracias al trabajo de años y el relacionamiento permanente que hemos tenido con el mercado chino y sus autoridades, hoy hemos logrado algunos avances para determinar el destino final de esta fruta y de esta manera, ayudar a que productores y exportadores puedan tomar decisiones oportunas según su realidad”, señaló Canala – Echeverría.