Las alteraciones inducidas por las altas temperaturas en las plantas pueden ser directas, sobre algún proceso fisiológico como la respiración, la estabilidad de las membranas y la aceleración del desarrollo; o indirectas, a través de sus efectos sobre la demanda evaporativa del aire y el balance de energía de las hojas, y sus consecuencias sobre los estomas, el intercambio gaseoso y las relaciones planta-ambiente. Estos procesos están enlazados por la continuidad del agua a lo largo del sistema suelo-planta-atmósfera. El efecto refrescante de la transpiración es crucial durante el estrés por calor, pero este se encuentra a menudo comprometido por los efectos antagónicos que la temperatura tiene sobre la demanda evaporativa de la atmósfera (aumentándola) y sobre la conductancia estomática (disminuyéndola). Las altas temperaturas generan cambios anatómicos, morfológicos y funcionales en las plantas, algunos similares a los producidos por el estrés hídrico como: reducción del tamaño de las células, reducida conductancia estomática y cierre de los estomas, cambios en la permeabilidad de las membranas, incrementos de la densidad de estomas y tricomas, y vasos del xilema de mayor tamaño. Los efectos acumulativos de estos cambios usualmente resultan en un pobre crecimiento y reducida productividad de los cultivos. Los sistemas radicales también sufren, debido a que el crecimiento y la respiración de las raíces están estrechamente asociados con los de la parte aérea a través de complejas relaciones fuente:sumidero. Ante estas situaciones se debe: Controlar el manejo del nitrógeno (dosis). Incrementar los niveles de calcio, potasio y magnesio. Manejo adecuado del zinc, manganeso, hierro y boro. Mejorar los niveles de citoquininas en las plantas. Mejorar sistema radicular con ello mayores citoquininas que se produzcan. Usar productos desestresantes como aminoácidos y extractos de algas. Controlar los problemas de plagas y enfermedades que se intesifican. Los programas nutricionales no se pueden manejar en forma calendarizadas, sino según la fisiología de la planta. Atlántica Agrícola dispone de los siguientes productos: Razormin: mayor crecimiento radicular y balance adecuado con la parte vegetativa. Aminocat: para ayudar en condiciones de estrés del cultivo. Fitomare: importante en la división celular y balance osmótico. Contacto:Víctor Romano Saraviavromano@atlanticaagricola.comwww.atlánticaagricola.com