El futuro de los alimentos: la revolución eatnomics ya está en marcha

Reimaginar la industria de los alimentos no es algo sencillo, pero es algo que está ocurriendo. Aparecen los alimentos sustitutos, la inteligencia artificial, las impresoras 3D… Sin duda que sentarse a comer un plato de comida hoy será muy diferente a cómo lo hacían nuestros padres y abuelos.

Por Rodrigo Pizarro Yáñez, desde Madrid, España.

“EATnomics es el futuro. EATnomics es la revolución”, afirma un enfático Marius Robles, CEO de Reimagine Food, el primer centro disruptivo del mundo comprometido con la alimentación del futuro. Lo hacía frente a un auditorio plagado de emprendedores e inversores y, alguno que otro deportista de élite.

Pero, ¿qué es EATnomics? El concepto hace una clara referencia a una ‘nueva economía’ que está emergiendo y que está íntimamente relacionada con la innovación y la tecnología que están forzando a la industria alimentaria a transformar la forma de producir, distribuir y consumir alimentos. “Es un cambio de paradigma que evolucionará durante los próximos diez años y que abra un abanico de oportunidades fascinantes para emprendedores, pero también para inversores”, precisa. Sí, porque solo en 2015 el sector ‘foodtech’ movió inversiones por más de US$6.800 millones en todo el planeta.

Nadie pensaba que diez años atrás empresas tecnológicas como Google o Amazon o de economía colaborativa como Airbnb estarían interesadas en el sector de los alimentos. Ni menos aún nadie pensaba que robots, drones, big data o inteligencia artificial estuvieran al servicio de esta industria. Pero sí. Aquí están. Y no se moverán, sino que seguirán evolucionando, porque el desafío es claro: hay que alimentar hoy en día a 7.000 millones de personas que todos los días deben comer algo y que, en 2050 no serán 7.000 millones, sino 9.000 millones. Entonces, el desafío es tremendo.

Robots, drones, big data o inteligencia artificial son conceptos que están siendo asimilados por todo aquel que trabaja en este sector, ya sea en el campo, en una planta de proceso, en un supermercado o en un restaurante, pero hay otros conceptos (biohackers, smart foods, food as a medicine…) que se están comenzando a escuchar y que seguirán escuchándose las próximas décadas. La revolución de los alimentos ya se ha iniciado y está aquí. “La estamos viviendo”, subraya Robles. Y es una revolución que deberá pasar por diferentes fases u olas, como prefiere llamarlas el experto.

LA TECNOLOGÍA ESTÁ AQUÍ

No cabe ninguna duda que la primera ola está en marcha. Quizás la mejor forma de graficarlo es que la primera ‘carne vegana’ es la mayor tendencia de la industria tecnológica hoy en día. Sí. No es la impresora 3D, no es un auto sin chofer, no es la realidad virtual… Es un alimento. Es la revolución de reemplazar las proteínas que están presentes en la carne por proteínas vegetales. Y eso, hoy en día, es una realidad. Lo mismo pasa con una ‘cola de camarón vegana’, que no viene del mar, sino de un laboratorio, creada por la empresa New Wave Foods.

Incluso hoy es posible recibir en casa una caja de cervezas creada especialmente para los consumidores, la que es la primera cerveza creada a través de inteligencia artificial, retroalimentándose se los comentarios de los usuarios para que la cerveza coincida con sus preferencias.

Es una realidad también la forma en que podemos interactuar con nuestros restaurantes favoritos. Décadas atrás había que ir, hacer cola, entrar, sentarse y comer. Años más tarde, bastaba con llamar por teléfono para reservar una mesa. Sin embargo, hoy se puede hacer a través de alguna red social o bien con una ‘app’ del propio restaurant. Incluso, si no nos queremos mover de casa, podemos pedir la comida. Eso no es nuevo. Lo que sí es nuevo es que una compañía como Amazon haya empezado en Portland, EE UU, un servicio de llevar comida a casa.

También es novedoso, muy novedoso, la experiencia de ir a un restaurante donde todo está impreso en 3D. Sí, todo: la comida, los cubiertos y los vasos y copas; pero también el espacio en sí y los muebles. No es futuro, no es ciencia ficción, es realidad. Y se puede disfrutar en Amsterdam (Holanda) y Londres (Reino Unido).

Un concepto que resalta Robles es el de la ‘Uberización de los alimentos’, porque el modelo y fenómeno de Uber se ha extendido a diferentes sectores. Y lo ha hecho cambiando las reglas del juego. Eso, porque la economía colaborativa ha ido escalando posiciones de manera rápida y gradual. Entre 2000 y 2015 diversos proyectos de economía colaborativa a trajeron inversiones por más de US$26.000 millones.

PENETRACIÓN MASIVA

Si en la primera ola habían aparecido los robots, la inteligencia artificial, las impresiones en 3D… En esta ola hay una penetración masiva de estos conceptos. Lo está haciendo en diferentes partes del mundo y en diferentes alimentos. Así, la Universidad de Wageningen está trabajando conjuntamente con una cooperativa lechera holandesa para reimaginar una industria láctea sin vacas, sino con impresoras 3D. Los robots estarán presentes en la cocina. Son los llamados ‘kitchen chef’, que cocinarán por las personas. Incluso las cocinas serán inteligentes, porque las placas de vitrocerámica o de inducción ya no sólo servirán para cocinar, sino que se transformarán en una pantalla táctil que informará a la persona qué alimentos hay en la nevera, además de sugerir alguna que otra receta.

En este futuro cercano, el refrigerador no solo servirá para almacenar alimentos, sino que será una herramienta de gestión de los alimentos que hay en su interior, informando del estado de ellos y la fecha de caducidad, según ha dicho Joe Stinziano, vicepresidente ejecutivo de Samsung en EE UU. En la cocina habrá nano y alta tecnología. Y se podrán hacer crecer alimentos en la propia cocina e incluso transformarlos rápidamente. Una de ellas es el kahi-nan, un súper vegetal, comparable nutritivamente a una combinación de brócoli, espinaca y repollo y que es el vegetal de más rápido crecimiento, ya que es capaz de doblar su biomasa en solo 48 horas. La novedad es que la compañía israelí GreenOnyx ha ideado un sistema para cultivarlo en casa.

Además, seguirán los lanzamientos de alimentos sustitutos o sucedáneos como Soylent, que es la bebida de moda en Silicon Valley, con la que una persona se puede alimentar exclusivamente de ella todo el día.

En un mundo con consumidores cada vez más informados, se han lanzado ‘gadgets’ como Scio, un pequeño aparato que es capaz de escanear una fruta o alimento y decir cuántas calorías tiene, pero además cuáles son los niveles de pesticidas o metales pesados que están presentes. “Es una forma de transparentar lo que estamos comiendo”, precisa Robles.

EL FUTURO

Es el futuro. Un futuro donde los robots tendrán una presencia determinante en la industria de los alimentos. No solo ellos, ya que la preocupación por la salud también. Un ejemplo de esto último es Bio Ring, un anillo que funciona como un verdadero entrenador personal sobre lo que está comiendo y cómo lo está comiendo una persona, avisándole del nivel de calorías, proteínas o grasas que está ingiriendo. Bio Ring ya es una realidad y la edición limitada se está vendiendo a través de Internet por US$299.

Será una época donde el ‘Internet del mar’ verá la luz. Ya hay algunos ejemplos incipientes como el de tres empresas (Espercen, Islandic Seachill y Nomad Food) están reimaginando cómo sería la pesca del futuro e invitando a otras empresas a que se sumen a un proyecto pionero. La revolución está en marcha. Y no parará, ¿estás preparado?

CAMARÓN VEGANO ES, PERO NO ES

Es una cola de camarón, pero no fue cogida en el mar, sino que fue creada en un laboratorio, combinando diferentes proteínas vegetales. No es la única, ya que también hay hamburguesas que se han elaborado de la misma forma.

KITCHEN ROBOT NO ES CIENCIA FICCIÓN:

Estos brazos robóticos no solo se verán en las factorías de automóviles, por ejemplo. Cada vez serán más comunes en la cocina. Son los llamados ‘chefs robots’.

SOYLENT DE MODA

Soylent es un batido sustitutivo de comida convencional que se ha popularizado en Silicon Valley. Con ellos se ahorra tiempo en la cocina, sin renunciar a los nutrientes necesarios que necesita una persona día a día.

BIO RING PERSONAL TRAINER

Bio Ring es un anillo que da cuenta de las actividades diarias de una persona, entre ellas, de qué come y cómo lo come.

Para saber más sobre cómo se está reimaginando el futuro de la alimentación, visite: www.reimagine-food.com

Redagrícola 83, diciembre de 2016