En base a experiencias productivas en Chile. Nuevas tendencias en sistemas de conducción de cerezos

KGB Lapins/Colt 4x2 m. Plantación 2013, Molina, Chile.

Los huertos de cerezas han ido evolucionando en Chile. Se está plantando nuevo material genético, en combinación con el portainjerto más adecuado, en huertos con mayores densidades por hectárea para lograr un potencial productivo a una menor altura y hacer más eficientes las labores más demandantes de mano de obra. Este, para muchos, es un aspecto clave para la producción nacional de cerezas. Por ello es que han llegado desde el extranjero sistemas como KGB, UFO, TSA, SSA e Y Trellis. Cada uno tiene sus particularidades y Carlos Tapia, Ingeniero Agrónomo M. Sc. Asesor especialista en producción de cerezos y director técnico de Avium SpA., adelanta que no existe el sistema perfecto y que se debe elegir en función de la combinación variedad y portainjerto, que mejor se adapte a las necesidades particulares de cada productor.

Hace exactamente cien años un huerto típico de cerezas en Europa podía tener 90 árboles/ha. Eran inmensos y estaban muy espaciados unos de otros y, para cosecharlos se necesitaba de una gran escalera y cosecheros ágiles, capaces de subir y bajar sin problemas con la fruta que posteriormente era vendida en el mercado doméstico. Eso ha cambiado una enormidad, sobre todo tras el impulso exportador de cerezas que comenzó hace exactamente veinte años atrás y que hoy es un boom.

En la plantación se debe rebajar el eje a una altura de 50cm desde el suelo. Expresión vegetativa después de realizado el primer corte. Lapins/Colt, Teno, Chile.

A fines de noviembre inicios de diciembre, se debe volver a rebajar los crecimientos a 10 cm, dependiendo de su desarrollo. Sweetheart/Colt. Angol, Chile.

Esa revolución productiva ha estado ligada a la aparición, entre otros aspectos, de nuevas variedades y portainjertos así como a una renovación de los huertos, trabajando con una mayor densidades de árboles/ha, lo que facilita la cosecha pero también otras labores como poda y raleo. El objetivo es claro: aumentar la eficiencia de la mano de obra.

La evolución ha sido lenta. Sin embargo, en los últimos 5 años ha habido un avance notable en la introducción de nuevos sistemas de conducción, en función de las necesidades productivas. “No lo hicimos antes porque no lo necesitábamos”, afirma Carlos Tapia. “Antes teníamos la mano de obra necesaria y los costos de producción eran más bajos”, puntualiza. Sin embargo, con más de 30.000 ha de cerezos cultivados en el país, hay que ser eficientes, sobre todo porque anualmente se está aumentando la superficie en cerca de 3.000 ha. “Tenemos un potencial de cosecha de mas de 200 millones de kilos, y el 70% de esa producción se debiese concentrar en el mes de diciembre, con un rendimiento promedio de120 kg/jornada. Es decir, necesitaríamos mas de 1 millón de jornadas de cosecha en diciembre, o equivalente a unos 55 mil cosecheros”, grafica.

No habría problemas si la cereza fuese el único frutal para cosechar en esa época, pero lejos de eso, en algunas zonas competirá directamente con la cosecha de arándanos y manejos en manzanos, mientras que en otras se topará con arreglo de racimos en uva de mesa. Por ello es que han surgido huertos mas peatonales, para lograrla máxima eficiencia de cada uno de los trabajadores. Las ideas iniciales nacieron hace ya mas tres décadas en España, donde se producen carozos y pomáceas, con la intención de tener huertos de fácil formación, con fruta al "alcance de la mano" y de bajo costo productivo. Fue lo que se llamó ‘vaso español’ y que, de acuerdo a la especie, ha sido modificado, pero hoy es muy utilizado y presenta buenos rendimientos.

-¿Cuál es el mejor sistema para el cerezo?

“El mejor sistema será aquel que se acomode a cada productor y sus condiciones particulares, que el agricultor se sienta cómodo y capacitado a desarrollar. Podría ser un eje central, en la medida en que se eje central se pueda modernizar. Podría ser un UFO, en la medida en que el productor tenga la competencia, las ganas y la visión de trabajar con un UFO. Tengo un par de preferidos en función de la variedad y el portainjerto que se usará, pero no creo que haya un sistema mejor que otro”, sentencia.

Para el especialista, desde el punto de vista del desarrollo del huerto la palabra clave es equilibrio. “Tenemos que llevar ese equilibrio a la variedad, al portainjerto y a la densidad de plantación y, sumado a las características edafoclimáticas, debiésemos lograr una plantación equilibrada”, afirma el especialista.

KGB, COMBINAR ADECUADAMENTE VARIEDAD Y PORTAINJERTO

Los huertos más antiguos de KGB (Kym Green Bush) en el mundo tienen mas de veinte años. Los expertos lo señalan como una alternativa al vaso español, pero más cerrado, dejando entre 20 y 24 ramas erectas finales. Es un sistema de plantación que se puede usar con variedades dardíferas como Lapins, Sweetheart, Bing, Stella, Skeena, Royal Dawn y Santina; combinándolas con patrones de vigor medio alto como Colt o MaxMa 60 e incluso se podría usar un portainjerto menos vigoroso como es MaxMa 14, e incluso Gisela®12. La distancia de plantación que más se repite en Chile es de 4 x 2 m, es decir, 1.250 árboles/ha. Tapia afirma que lo más ancho que se podría plantar en el país es aun marco de 4,5 x 2,5 m, es decir 889 árboles/ha, pero eso dependerá de las condiciones de suelo. Actualmente se está plantando en hileras simples, aunque se han hecho plantaciones en doble hilera con buenos resultados.

“En el proceso de formación, si establecemos una planta terminada de una variedad como Lapins, se deberá rebajar el eje a una altura de 50 cm. desde el suelo, excepto para algunas variedades como Santina en que hemos levantado ese rebaje 10 cm porque se trata de variedades de hábitos más pendantes. Y, con esos 10 cm demás logramos salvar 3 o 4 ramas”, explica Tapia. Además de trabajar con plantas terminadas, han hecho trabajos con ‘ojos dormidos’, logrando buenos resultados. “Dejamos que se desarrollen en el huerto y al año siguiente las rebajamos. Es decir, la planta se desarrolla en el huerto en este sistema de plantación, no se arrancaron las raíces y, en lo personal, creo que no hay pérdida de tiempo plantando un ‘ojo dormido’. Tiene sus pros y contras porque la planta terminada está lista, mientras que un ‘ojo dormido’ implica asumir un año mas de desarrollo en el huerto en desmedro de la precocidad del proyecto y algunas dificultades de manejo que eso implica”, explica el experto.

Lapins/Colt y Santina/Colt. Técnica de tercer rebaje en invierno. Ramas mas vigorosas recortadas a menos longitud que ramas equilibradas. El Huique, Chile.

Tras el rebaje, se debe dejar desarrollar al menos 3-4 brotes iniciales. En caso de tener un desarrollo sobre 60 cm. a finales de noviembre, se puede realizar un segundo corte. “Si nos pasamos al 10 de diciembre nos estamos quedando cortos para desarrollar la planta hacia finales de la temporada”, apunta. Para Tapia es importante conservar esos 10 cm de la segunda poda para que los brotes no se vayan escapando desde el centro de la corona, que no es el objetivo de este sistema de conducción. “Lo que se quiere es tener una multiplicación muy homogénea, pero si cortamos más verde ese brote, se multiplicará muy heterogéneamente”, afirma. En podas muy tempranas se ha viso un desarrollo de la yema apical bajo el corte, muy vigoroso y va perdiendo vigor hacia abajo. Por lo tanto, eso es sinónimo de una multiplicación heterogénea sin lograr el objetivo principal que es la multiplicación de brotes.

Un aspecto importante que ha surgido cuando se trabaja con un KGB es el manejo del riego después de esa segunda poda. “Si tenemos una planta grande y en 10 minutos se ha rebajado, tras la poda, el consumo de agua no será el mismo y si la regásemos a la misma frecuencia y con la misma oferta de agua, lo más probable es que la planta entre en un estrés hídrico por exceso de agua” , sostiene; lo afectará el desarrollo normal de los brotes.

En la siguiente poda de invierno se debe terminar cortando todo a 10 cm, a excepción de los verticales de mayor vigor que se cortarán un poco más abajo, a una pulgada, con el fin de retrasar la brotación de esas yemas y lograr equilibrio. El error más común que se produce durante la poda es dejar verticales muy vigorosos, “cuando ocurre eso se perderá una gran capacidad de fructificación”, precisa el especialista.

Para Tapia, al finalizar su desarrollo y tener el numero de ramas deseadas, solo se deben despuntar las ramas más débiles. “No hay que lograr un sistema KGB muy débil porque una vez que cargue la fruta se caerán las ramas debido al peso. Normalmente se habla de dejar entre 25 y 32 ramas, necesarias para equilibrar el huerto, sin embargo, una variedad como Lapins sobre MaxMa 14 necesitará menos ramas que una Lapins sobre Colt para lograr su equilibrio”.

Plantación y establecimiento de la primera etapa a 45°, con remoción de yemas para fomentar el crecimiento mas distal del eje. Regina/Maxma 14, Molina, Chile.

Planta formada de dos años con perfecto equilibrio vegetativo. Regina/Maxma14. Molina, Chile.

Sistemas de eje moderno de alta densidad 4x1 m, 2500 plantas/ha. Regina/Gisela®6. Lumaco, Chile.

Sistema de eje moderno de alta densidad. 3.5x1.25 m, 2285 plantas/ha. Santina/Maxma14. Palquibudi, Chile.

Dependiendo del portainjerto que se use, se debe cuidar bien el ángulo de plantación. eso evitará problemas de vigor. Royal Daw/Colt 60° de angulo interno. Comalle, Chile.

UFO, UNA MURALLA FRUTAL

Un UFO (Upright Fruiting Offshoots), al tratarse de una arquitectura de dos dimensiones, puede soportar un amplio rango de variedades, incluso aquellas de fructificación en ramilla, a las que se debe realizar algunos manejos de poda diferenciados. Sin embargo, el portainjerto más vigoroso que se debiese usar en Chile, según explica Tapia, es MaxMa 14 y de allí hacia abajo como Gisela® 12, Gisela® 6. La distancia típica de un huerto plantado en UFO en Chile es de 3 x 1,5 m.

“Es muy importante plantar a 45º, más una remoción de yemas en la parte baja del eje para así poder definir los brotes que se necesitan. Además, hay que fomentar el crecimiento apical. Es muy importante. No podemos posicionar al primer alambre a 50 cm si no tenemos desarrollado los brotes distales porque sólo se desarrollarán los brotes basales. Se han hecho intervenciones con TDZ (3-4 g. i.a/L) junto con Ac. giberélico (15 g. i.a/L) para potenciar esta vegetación, pero en la gran mayoría de los casos no se necesita debido a que se desarrollan bien. Sí se ha usado esta combinación, ante una primavera fría y de vegetación lenta, se ha teniendo buenos resultados”, explica.

Asimismo, es importante una vez que se ha conseguido desarrollar la primera sección del UFO, generar un ordenamiento de los brotes verticales en la pared frutal para puedan crecer y seguir desarrollándose de forma vertical, afirma Tapia.

El experto explica que en un sistema de UFO convencional no se debiese usar portainjertos vigorosos. “La idea es que sea una parrilla frutal completamente ordenada y que la planta complete su sección basal con su sección apical. Además, es importante fijar los verticales”, afirma.

 

SISTEMAS DE EJES MODERNOS DE ALTA DENSIDAD

Para los sistemas de eje de alta densidad modernos, llamados TSA (Tall Spindle Axe) y SSA (Slender Spindle Axe) generalmente se usan variedades que se caractericen por fructificar de forma mixta, muy bien en base de ramilla de un año como son Regina, Kordao Santina, en combinación con dardos en maderas jóvenes no mayores de 3 años. Esto incluye la combinación con portainjertos de vigor medio a bajo como son MaxMa 14 (incluso), Gisela® 12, Gisela® 6 y Gisela® 5, este último pensando en la zona sur. A pesar de que se han hecho huertos a 2.800 y 4.000 plantas/ha, en Chile aún no se ve la necesidad de realizar ese tipo de plantaciones, por lo que se acomodaría perfectamente entre 1.700 y 2.400 plantas/ha es decir a 3,5 x 4 m entre hileras y 1,2 x 1,5 m sobre hileras, respectivamente.

Los SISTEMAS DE ALTA DENSIDAD contemplan utilización de madera frutal de dos y tres años en permanente renovación y expresión vegetativa anual con producción mixta tanto en base de ramilla como en dardos. Según Tapia, se debe buscar una muy buena ramificación. “Hay que promover la mayor cantidad de ramas posibles de una sola vez para que compitan en vigor entre ellas para lograr equilibrio inicial. No me gusta formar los ejes en dos temporadas a no ser que lo requieran. La utilización de incisiones y la Promalina® es, para el especialista, todavía el mejor método para ramificar. Comparamos un testigo al cual no le aplicamos ningún tratamiento y llegamos a tener solo ocho ramas, mientras que realizando la incisión y aplicando Promalina® obtuvimos treinta ramas. Sin embargo, se reconocen métodos de ramificación alternativos con buenos resultados, pero la acción sistémica de la utilización de Promalina® con incisiones es muy efectiva.

 

Y-TELLIS, UN SISTEMA DE MODA PERO DE MAYOR COSTO

Y-Trellis es un sistema de plantación que se ha puesto de moda los últimos años. “Es muy bueno. No es barato de formar, pero es cómodo”, subraya Tapia. Es un sistema de dos dimensiones pero en dos paredes individuales, con ramas bien definidas a una distancia mínima de unos 25 cm y con renovación permanente. “Es un sistema muy matemático y fácil de operar, en el que se puede calcular muy bien las podas con el número de ramas y de dardos y con un concepto de renovación permanente.

La metodología original, desde planta terminada, es poder rebajar los ejes a unos 40-50 cm desde el suelo para poder generar dos brotes que se guiarán en forma de Y. Sin embargo, al no poder optar por una planta terminada, una forma efectiva de poder adelantar el proceso al hacerlo desde un planta injertada de púa en terreno el mismo año de plantación del portainjerto. “Se puede plantar el portainjerto muy temprano, inicio de junio, para injertarlo a inicio de agosto con una púa acorde al vigor del portainjerto. Con esto se desarrollan perfectamente dos brotes por planta que permiten completar su desarrollo en forma de Y dentro de la misma temporada.

Los ángulos con el portainjerto colt deben ser de entre 50º y 60º, mientras que con MaxMa 14 no deben ser mayores a 50º. La gran mayoría de los huertos que usan MaxMa 14 y su ángulo interno es mayor a 50º presentan un desbalance, con mucho vigor en la parte basal y desarrollo deficiente en altura, además con mayor exposición al golpe de sol en madera. Se trata de huertos con árboles de entre 2,3 y2,4 m -como máximo- de altura. Es un sistema que requiere sí o sí de una estructura. Si no la tienen no habrá un buen posicionamiento de las ramas, los árboles serán heterogéneos y asimétricos entre ejes, es decir, será solamente un doble eje y no se tendrá un manejo de altura ni homogeneidad de huerto optima. Por lo tanto, se debe buscar una estructura lo mas simple posible pero que genere seguridad en el modelo de formacion.

Evolucionar hacia huertos modernos, más eficientes en el uso de mano de obra, es hoy una necesidad cuando superamos las 30.000 ha de cerezo plantadas en Chile. Ese es uno de los principales objetivos de los nuevos sistemas de conducción desarrollados en diferentes países del mundo y que hoy están siendo probados en Chile. Sin embargo, no existe el sistema perfecto y los productores deberán elegir el sistema que mejor se adapte a las condiciones particulares de cada agricultor.