Demanda y desarrollo agronómico

El potencial de la producción orgánica de cereza

La demanda de frutas orgánicas va en aumento, tanto para consumo fresco como procesadas. Esa percepción ha llevado a Agrícola Ana María, del holding Surfrut, a destinar 30 hectáreas de cerezos a la producción ecológica. La decisión se toma luego de una exitosa experiencia con manzanos, de larga data, y seis años de evaluación de un piloto de dos ha del carozo.

 

Hace ya varios años en Agrícola Ana María, de Agrícola Sarmiento (holding Surfrut), comenzaron con manzanos orgánicos, por lo que esta modalidad de producción no es novedad para ellos, indica su gerente agrícola Andrés Chávez. Los huertos son antiguos y cuando se renueven seguirán apostando por el mismo segmento: “hemos tenido muy buenas temporadas y creemos que va a seguir habiendo alta demanda”, afirma el ingeniero agrónomo. Donde sí hay un cambio importante es que, considerando los buenos resultados, ahora han decidido lanzarse decididamente a la alternativa del cerezo orgánico.

Andrés Chávez en uno de los huertos de Agrícola Ana María.

DEMANDA EN FRUTA FRESCA, PERO TAMBIÉN PROCESADA

Aunque, como campo, el negocio se orienta a la fruta fresca, por su vínculo con Surftut, esta última empresa adquiere toda la fruta comercial para sus productos deshidratados, envasados y snacks. Así, un 15 a 20% de lo que sería considerado “descarte”, entra en la línea industrial. Se trata de un área donde también hay una demanda alta por lo orgánico, sobre todo del retail, precisa Chávez. Así, hay una necesidad de que Agrícola Ana María y otros productores aporten la materia prima para los procesos y programas de venta.

¿Hay una delta de precio significativo a favor de la fruta orgánica?

–Hay una diferencia, aunque es posible que cada vez se vaya ajustando –vaticina el entrevistado–. Pero el punto está en los pronósticos que se escuchan, asociados a la cantidad de superficie de cerezos convencionales. Va a llegar el momento en que se necesitará diferenciar el producto. Se ven plantaciones de cerezo por todos lados. Incluso algunos ya vienen de vuelta, porque no es un frutal tan fácil; se han encontrado con sorpresas no muy agradables con los resultados de un proyecto donde los números no dieron lo que decía el papel. También hay muchos huertos por arrancar y renovar, lo que muchos no llevaron a cabo en manzano y que hoy se ven obligados a hacer. Yo creo que es una apuesta por diversificar y poner las fichas en distintas canastas.

Durante más de seis años mantuvieron un programa piloto con dos hectáreas de cerezo, hasta que, luego de ajustar todos los detalles, terminada la cosecha de 2015, 30 hectáreas pasaron del sistema convencional a manejo orgánico. No obstante, existe una etapa de transición de tres años antes de poder vender la fruta con esa certificación.

El mercado objetivo será EE.UU., mientras no tengan la certeza de un manejo que asegure a una durabilidad suficiente para resistir los 35 a 40 días de viaje a China. La idea es garantizar la llegada en buena condición.

LOS MEJORES HUERTOS A PRODUCIR FRUTA ORGÁNICA

Como resultado del aprendizaje, entre las 135 hectáreas de cerezos cultivadas seleccionaron los mejores huertos para producción orgánica, una estrategia inversa a la utilizada en las primeras experiencias:

–Inicialmente los huertos de manzano que no estaban dando azul como convencionales, se dejaban para orgánico dado que el negocio mejoraba. Eso significó problemas, al no ser bien formulados desde el comienzo. En el mundo orgánico, mientras menos variables tengas que manejar, más exitosa va a ser tu producción.

¿Privilegiaron algunos cultivares de cerezo en el cambio?

–Tomamos en cuenta que tuvieran un nivel productivo alto, promedio de 10.000 kg/ha entre variedades tempranas y tardías, porque si en algún momento puede haber una baja de volumen, la idea es que no nos haga perder. Por otra parte, debemos cubrir ciertas semanas de cosecha, necesitamos tener una línea de proceso desde el primer y hasta el último día, con un volumen constante de fruta. El mercado no quiere toda la cereza de un viaje.

Los huertos actuales de Agrícola Ana María se plantan en alta densidad, pensando en los aspectos productivos y también en una mayor mecanización.

–Usamos portainjerto MaxMa, en la línea de plantación, 1.350 plantas/ha que se van a traducir en 2.600 ejes. De una planta estamos sacando dos ejes y vamos a dejar linealmente un eje cada un metro. Pensamos que esto ayudará a la posibilidad de podas mecanizadas de verano e invierno, y potencialmente el empleo de máquinas en raleos de flores, aun cuando nosotros no las hemos validado porque todavía los costos nos permiten emplear mano de obra.

–Probablemente eso tenga los días contados.

–Absolutamente. Y muchas veces no se logra hacer los trabajos oportunamente e hipotecas los resultados; por ejemplo, no se llega al calibre planeado porque te demoraste una semana o dos en realizar las labores… Por no haber dispuesto de la gente en el momento adecuado.

HERRAMIENTAS DE FERTILIZACIÓN, SIEMBRAS ENTRE HILERAS Y MULCH

Una de las diferencias del sistema orgánico con el manejo convencional es que no se puede aplicar productos hormonales químicos; por lo tanto, el raleo es un aspecto de cuidado. Sin embargo, el gerente agrícola especifica que en huertos bien equilibrados los raleos de frutos y flores son bastante puntuales, basados en los análisis de poda y de yemas, de modo que se hacen de manera relativamente fácil en base a mano de obra.

En el manejo nutricional, resulta clave partir con una planta bien alimentada. Hay suficientes herramientas disponibles, afirma Andrés Chávez, aunque su costo duplica al de los fertilizantes químicos. Varias de ellas resultan aptas también para la fruticultura convencional, como el compost, té de compost y guano. En su caso mantiene una cancha de compost donde aprovecha los desechos de los procesos industriales de la fruta. El guano se compra a proveedores externos.

Un instrumento relevante es el uso de praderas en la entrehilera, con varios objetivos, como mejorar la aireación, enriquecer el suelo y para que funcionen como mulch. Siembran gramíneas (festucas) y leguminosas, en combinaciones que dependen de la textura del suelo.

–En los sistemas convencionales –describe el ingeniero agrónomo– la aplicación de herbicidas produce una selección de malezas donde eliminas plantas cuyas raíces profundizan, rompiendo la estructura y permitiendo la oxigenación del suelo; en cambio te quedas con hierbas que solo compactan.

Al usar diferentes especies vegetales entre las hileras, seleccionadas por su efecto benéfico sobre los suelos, se espera conseguir un impacto en la biota subsuperficial:

–Empiezas a ver una pradera enriquecida de muchos tipos de pastos que abren la posibilidad para que un gran número de microorganismos empiece a vivir gracias e esos pastos, lo cual se suma a la ruptura de la compactación y al mulch. Además, esa capa vegetal protege contra el exceso de temperatura que cae en verano sobre el suelo, y ahorras en riego porque hay menor evaporación. Con un asesor veíamos una planta estresada en verano, nos hizo poner la mano sobre el suelo desnudo y donde estaba el pasto. ¿Dónde está más caliente?, preguntó. Obviamente era donde estaba descubierto, situación ante la que el cerezo se estresa y reacciona. Te das cuenta de cosas tan simples que generan un efecto natural. Vas encontrando un círculo bastante virtuoso.

¿Y el control de malezas?

–Hemos estado peleando mucho contra ellas en los manzanos. Ya tenemos bastante resuelto el problema. En huertos nuevos con riego por goteo, utilizamos el mulch que se emplea en arándanos: un cover de plástico, permitido en sistemas orgánicos. Eso te da por cinco años una defensa contra la emergencia de malezas de por lo menos 80 cm de ancho en la línea de plantación. Sin embargo, con microaspersión no puedes aprovechar esta técnica, por lo que al principio pasábamos una máquina que arrancaba los pastos superficialmente sobre la línea de plantación, un sistema de intercepas, que se mete entre las plantas. Pero nos dimos cuenta de que las iba descalzando, dejando expuestas y arrancando también muchas raíces superficiales, sobre todo en suelos más delgados. El efecto llegaba a ser contraproducente. Nos convencimos de no arrancar más los pastos, sino cortarlos. Estuvimos buscando máquinas y probando algunas que habían llegado acá. Elegimos un equipo del cual esperamos un rendimiento de 8 a 10 hectáreas por día, lo que nos permitiría estar cortando el pasto cada 10 días.

Otra opción utilizada actualmente es comprar paja de trigo para emplearla como mulch sobre la hilera, pero la idea es reemplazarla por la materia seca generada en el cultivo intercalado, ocupando la segadora con descarga lateral para cubrir la sobrehilera.

La apuesta es que el mulch más el uso de especies seleccionadas, reduzcan considerablemente la competencia de las malas hierbas con las raíces de los cerezos. En lugar de una política de eliminación, Chavez opina que “podemos convivir con las malezas”.

–Yo creo que la mecanización es el camino a seguir en esta área. Obviamente la idea es no perder el vigor de los huertos y si la maleza va a competir con ellos, tienes que reforzar la nutrición. Si los pastos benéficos te aportan, vas a llegar en algún momento al equilibrio. Para plantaciones nuevas están saliendo herbicidas orgánicos que hemos probado. No son baratos, pero como se aplican muy localizadamente, podrían ser un instrumento viable en costo.

MANEJOS FITOSANITARIOS CUANDO NO SE USAN AGROQUÍMICOS

No obstante, siempre hay periodos críticos en que las plantas se exponen al ataque de patógenos. ¿Qué hacer cuando no se dispone de herramientas químicas?

–En cáncer bacterial, se usan cobres, no hay problema. Yo diría que el periodo más sensible en el mundo orgánico, durante el cual debiéramos estar súper atentos, es desde floración a cosecha, sobre todo ante lluvias de precosecha. Hay que validar opciones como los trichodermas que se están usando para los hongos que afectan en floración y en precosecha. Tenemos un programa fuerte, aprovechando todas las herramientas permitidas. El costo de lograr una fruta sana es mucho mayor que el de un programa convencional. Debes estar repitiendo con mayor frecuencia.

Chávez añade que gran parte de la superficie orgánica está techada; un escudo contra el efecto lluvia. Además, la localización en Romeral, 7ª Región norte, reduce la presión de precipitaciones en primavera, si se compara con la zona sur.

¿Cómo se enfrentan los nematodos en el caso de los cerezos orgánicos?

–Nosotros no hemos tenido problemas de nematodos, pero, claro, perfectamente pueden aparecer. Hay productos que se aplican en uva de mesa, por ejemplo un extracto de quillay. Existen soluciones. Y por eso también un mensaje para los orgánicos y convencionales, para todos los que estamos metidos en este baile: nos falta mucho conocimiento sobre lo que está ocurriendo bajo el suelo. Allí la microbiología tiene mucho que decir, y quizás ante un ataque de nematodos una masa equilibrada de microorganismos del suelo sea capaz de desplazarlos. ¿Por qué llegan, por qué invaden? Tiene que haber una razón.

La producción orgánica obliga a probar herramientas nuevas, experiencia que a juicio de Chávez ayuda a mirar la producción tradicional con un enfoque diferente:

–Estamos convencidos de que hay que empezar a hacer cosas distintas en los huertos convencionales. Hemos visto que en aquellos donde hay un tratamiento un poco más equilibrado de suelos y de la parte aérea, las plantas empiezan a tener menos dificultades. Los cerezos son muy sensibles al estrés, que se transforma en cáncer y en problemas que atacamos con antibióticos o fungicidas. Pero si la planta no está presionada, uno va ocupando cada vez menos esos productos. Nos hemos dado cuenta, sobre todo con el uso de mulch en verano, que los árboles dejan de estar estresados. Gracias a eso, terminan botando la hoja cuando corresponde y guardando reservas como corresponde.

La percepción de que algo no está funcionando de manera equilibrada es lo que da sentido a este camino, según el gerente agrícola:

–Tiene mucho que ver con el sentido común, con la observación. Hemos logrado conocerlo con los manzanos orgánicos. Nos decían: van a tener polilla, van a tener problemas de venturia, van a tener fruta chica. No tuvimos venturia ni polilla. Sí tuvimos fruta chica, hasta el año pasado, pero encontramos el manejo para potenciar el calibre. Cuando miras solo lo negativo y lo agrandas, no haces nada, te quedas hasta ahí.

La exitosa experiencia en manzanos orgánicos de Agrícola Ana María, la que les ha permitido capear los malos resultados que en general está logrando esa especie frutal en el segmento convencional, los llevó a convertir sus 30 mejores hectáreas de cerezo al manejo orgánico. Por lo pronto para acceder a mejores precios pero principalmente para diferenciarse de la gran y creciente superficie de cerezo de manejo convencional.