Preguntas y respuestas sobre el programa de Lobesia Botrana

Un seminario de FDF-ASOEX y otro organizado por INIA, SAG y FIA, pusieron al día sobre los resultados de la campaña contra la polilla del racimo en 2015/16 y lo que se hará en la presente temporada. Lo más destacado de los eventos fue la oportunidad de dar salida a esos temas que se conversan “en los pasillos”, para tratarlos pública y descarnadamente. Los asistentes pudieron consultar sus principales inquietudes, obteniendo respuestas directas, de primera mano, que se resumen a continuación.

Las cifras del Programa Nacional de Lobesia botrana (PNLB) del SAG muestran una fuerte disminución de adultos de la plaga capturados a nivel nacional en la temporada 2015/16 respecto de 2014/15. En vid la cifra pasó de 754.451 a 168.262, un 77% menos; en arándano, de 45.336 a 9.594 79%, menos, y en ciruelo de 52.301 a 12.262, menos 77%. Sin embargo, cuando se mira lo ocurrido en los predios de vid, el hospedero primario, se aprecia que los 3.497 con detección de la plaga en 2014/15 solo se redujeron a 3.032 en 2015/16, 13% menos. La cifra, siendo positiva, muestra que, aunque con menos intensidad, Lobesia todavía tiene la capacidad de afectar un gran número de campos. De dulce y agraz son los datos del número de predios excluidos a mercados cuarentenarios por presencia de estados inmaduros, en las mismas temporadas: se incrementaron en uva de mesa (315 a 318) y ciruelo (20 a 23), pero hubo una mejora marcada en arándano, bajando a menos de la mitad (91 a 42).

En términos de ubicación geográfica, un 99,6% de los adultos capturados en vides y arándanos y el 100% en ciruelos se situó entre la Región Metropolitana y la del Maule (regiones de contención), un punto esperanzador desde la perspectiva de las regiones de Atacama, Coquimbo, Valparaíso y Biobío, donde el objetivo es la erradicación.

El PNLB de 2016 tiene un presupuesto de 11.000 millones de pesos, 1.500 millones más que en 2015. La estrategia 2016/17 incluye como medidas esenciales el control en los predios, la vigilancia de la plaga con trampas de feromonas, el control en zonas urbanas y la fiscalización de las medidas de control y cuarentena interna.

En el control predial se considera la disponibilidad de emisores de confusión sexual (ECS) por parte del SAG para cubrir 40.000 hectáreas (ha) productivas en las áreas de control, priorizando las de vid. La superficie podrá llegar a 80.000 ha con la participación del sector privado en la modalidad 1 + 1, en la cual el Servicio entrega ECS para cubrir la mitad de la superficie bajo control obligatorio y el productor adquiere la otra mitad a costo propio.

Los avances de la campaña contra Lobesia botrana se analizaron durante dos seminarios, organizados por FDF-ASOEX, el primero, y por SAG, FIA e INIA el segundo. En ambos, junto a las presentaciones de los expertos del mundo público y privado, hubo un importante espacio para las consultas de los asistentes, lo que permitió abordar sin rodeos los temas que más preocupan al sector productivo-exportador. A continuación, una síntesis de las preguntas y sus respuestas, la mayoría dirigidas a Grisel Monje, directora ejecutiva del PNLB del SAG.

 

¿VAMOS A ERRADICAR LA PLAGA O DEBEREMOS CONVIVIR CON ELLA?

Representante de empresa de productos fitosanitarios.

–Llevamos ocho años con Lobesia en Chile y las estrategias han sido variadas y de distinto orden. ¿Cuál es la proyección de control, se puede erradicar o simplemente vamos a tener que convivir con ella?

Grisel Monje:–Los objetivos que nos hemos fijado han sido bastante realistas. Hay regiones en que efectivamente el objetivo es la supresión y contención de la plaga [RM, 6ª y 7ª]. Para ciertos niveles poblacionales estamos muy conscientes de que las herramientas con las cuales contamos hoy (control químico y confusión sexual) no son erradicantes. Como organismo oficial no queremos crear falsas expectativas, sin embargo, hay zonas del país donde la plaga está en un nivel muy bajo y por lo tanto hemos mantenido en ellas la expectativa de erradicar [3ª, 4ª, 5ª y 8ª región]. Estamos trabajando con nuevas opciones, principalmente el desarrollo de la técnica del insecto estéril, que sí es considerada erradicante.

Productor de uva de mesa de Rancagua

–Al principio no se prestaba mucha atención a Lobesia, pero ahora estamos dándole su real importancia. Recomiendo a todos no escatimar en gastos, porque el costo final puede ser mucho más que algunas aplicaciones. Yo traté de hacer un tratamiento con agroquímicos y emisores de confusión sexual, pero las empresas distribuidoras de la región me señalaron que el SAG había comprado todos ECS para entregar el 1 + 1. ¿Por qué el SAG no logra una coordinación con las agroquímicas que garantice la cantidad necesaria para todos los productores? ¿Qué se está haciendo para no repetir el problema este año?

GM:–Partamos por lo positivo: muy bueno su interés en el manejo y su mensaje de incentivar a los demás a reconocer la relevancia de la plaga. Por varios años este programa se enfrentó a una displicencia de productores que lo veían como “la última locura del SAG”. Eso ha cambiado y vemos fruticultores mucho más comprometidos con el control. Respecto de los ECS, efectivamente en la temporada pasada no se dispuso una cantidad suficiente para la demanda. El tema es que hubo poca continuidad en definir una estrategia con el uso de la confusión sexual, cosa que ya tomamos con fuerza el 2014/15 y reforzamos el 2015/16 cuando se propuso avanzar fuertemente al 1 + 1. No puedo decir por qué las empresas de agroquímicos no pusieron suficientes productos en el mercado. El SAG no las puede obligar. Y justamente por eso la temporada pasada el 1 + 1 no estuvo en la cantidad proyectada. En esta temporada el Servicio ya definió que va a poner al menos 35.000 ha en el 1 + 1, porque hay 5.000 ha que se van a zonas en erradicación al 100% SAG. Por lo tanto, debiera haber en el mercado disponibilidad al menos para una superficie equivalente y algo más, que las químicas dispongan a la venta. La única excepción, por estrategia, es que los productores ubicados fuera de las áreas reglamentadas, no pueden comprar. Se trata de no tapar lo que eventualmente pase en una zona reconocida actualmente como libre. Pero todos los fruticultores en las áreas de control tienen la obligación de controlar y los de área reglamentada pueden voluntariamente hacerlo, ya sea con confusión o insecticidas.

–¿Por qué hay productos que tienen el mismo ingrediente activo que los autorizados y los agricultores no los pueden aplicar? O sí los pueden aplicar, pero no son reconocidos en el programa…

GM:–En los ensayos de campo realizados por el INIA para la temporada anterior, algunos productos dieron resultados distintos, aunque era el mismo ingrediente activo. Por eso quedaron unos en la lista y otros no.

Nota de RA: durante el segundo seminario, la investigadora de INIA Natalia Olivares se refirió a los protocolos, ejecución y resultados de los nuevos ensayos de insecticidas para el control de Lobesia botrana. Estos protocolos, indicó, fueron acordados por la mesa público-privada. Los ensayos se realizaron en 2016 en estaciones experimentales acreditadas de INIA, Rosario y Biocea. La lista actualizada, compuesta de 25 productos comerciales y 3 feromonas autorizadas para el control de la plaga puede consultarse en www.sag.cl

 

¿QUÉ SE ESTÁ HACIENDO PARA QUE LAS VIÑAS PONGAN MÁS DE SU PARTE?

Productor de uva de mesa de San Vicente de Tagua Tagua

–¿Cuál va a ser la estrategia este año con las viñas? Los viñateros no tienen más que un compromiso de buena amistad de usar confusores sexuales. Sabemos que estos duran 150-180 días, y el mayor descuelgue de uva de mesa a los mercados que están regulados (donde me incluyo) es la tercera generación de la plaga. En esa etapa los emisores están quedando sin efecto y todavía con toda la uva vinífera presente. Hemos visto con SAG de la zona nuestra, O’Higgins, que las zonas aledañas a una viña son puntos rojos. No cuadra que los viñateros no esté regulados en este programa con un control tan riguroso como el que debemos hacer quienes exportamos uva de mesa. Nosotros hacemos todos los manejos, sin embargo basta un estado inmaduro presente en la prospección y quedamos igual descolgados. No hay tratamientos químicos ni sistema que dé 100% de seguridad.

GM:–Quiero tomarme de sus últimas palabras. Efectivamente no hay ningún tratamiento que asegure en un 100% la ausencia de una larva. Eso lo saben ustedes y es la situación que viven con otras polillas u otro tipo de insectos cuarentenarios. Desde el 2014, nosotros establecimos alianzas más intensamente con el sector privado. Tenemos en estos momentos un coordinador del área vitivinícola, que es nuestra contraparte directa, permanente, y el coordinador del área frutícola, Carlos Barriga. La industria vitivinícola se comprometió mucho más. Muchos viñateros tienen arándanos y se vieron afectados por su compleja situación. Además, nuestro país es pequeño y nuestra área frutícola menor todavía, así es que muchos afectados son parientes o amigos. En un momento todos culpaban a las viñas. Y lo que tratamos de hacer fue involucrarlos de una mejor manera y dispusimos de la herramienta de confusión sexual, que es muy exitosa. Es la manera en que se maneja la plaga en Europa, pero evidentemente para un tipo de negocio en que no puede haber ni siquiera un huevo, no es suficiente, así como tampoco un programa químico perfecto da garantía plena de no tener alguna situación. El sector de los vinos compró mucha confusión sexual, tanto para el 1 + 1, que era obligatorio, como voluntariamente. El confusor sexual está ahí, físicamente, yo sé que se compró y se instaló. En el control químico, hubo situaciones en temporadas pasadas, en que decían que aplicaban, pero no lo hacían. Ahora vemos un sector vitivinícola más comprometido. Sinceramente es muy difícil exigirles que hagan exactamente lo mismo que ustedes, con un negocio que tiene otros valores de retorno y, en el fondo, sin la misma motivación de no poder tener ni siquiera un huevo en la viña. Nuestra función pública nos exige encontrar un equilibrio que permita que los negocios funcionen respetando la dinámica de cada uno.

Carlos Barrientos, coordinador del Programa Nacional de Lobesia botrana de ASOEX:

– Para complementar la respuesta de Grisel: aquí hay tolerancia cero. Si un huevo basta para quedar fuera de importantes mercados, es importante conocer bien cuál es tu entorno, de dónde vienen los riesgos, y actuar en consecuencia. Por lo menos en uva de mesa, se enfrenta el puzle de que el control de la tercera generación de Lobesia hay que hacerlo en el momento de cosecha o precosecha. Por lo tanto, se debe usar productos bastante soft, por decirlo de alguna manera, porque están todas las restricciones de pesticidas de algunos mercados. Hay que actuar en consecuencia, y se tiene que hacer un tratamiento de bordes bastante fuerte. Incluso en las dos o tres primeras hileras, a lo mejor con productos que no permiten exportar esa fruta, pero sí hay que hacer una barrera química en el punto donde está el mayor riesgo. Obviamente si hay una viña vecina infestada por Lobesia, el riesgo es mayor. También hay que ver con mucho cuidado la forma en que se terminan las aplicaciones en los bordes de los cuarteles. Normalmente se corta la pulverizadora para dar vuelta. Yo creo que debe hacerse al revés: colocar mucha mayor cantidad de ingrediente químico en esas hileras, y tal vez botar antes de la inspección del SAG la punta de las dos primeras hileras, que normalmente además es de mala calidad.

Técnica del insecto estéril: Análisis de eclosión de huevos (teñidos con azul de metileno). A la izquierda, control con alta eclosión; A la derecha, mediana a baja eclosión de huevos de hembras fértiles que se cruzaron con machos irradiados (presentación de David Castro).

NO BASTA CON PREOCUPARSE DEL PREDIO, HAY QUE MIRAR ALREDEDOR

Representante de productora y exportadora de la 6ª región

–Hemos hecho el manejo con feromonas y todos los tratamientos, no obstante el SAG nos ha detectado un huevo o una larva y nos ha dejado fuera de los mercados. Los costos en los que hemos incurrido han sido altísimos. ¿En la postcosecha hay tratamientos de frío, o a lo mejor irradiaciones con electrones que pudieran matar estos estados?

Luis Sazo, entomólogo, Universidad de Chile

–Estamos en etapa de presentación de un protocolo la eficacia de fosfinas y frío, con el fin de que se reconozca como un tratamiento de mitigación. El año pasado se autorizó transitoriamente este tratamiento. Sabemos que el frío es eficiente para lograr la mortalidad de Lobesia botrana; la fosfina, también. Ambos deberían trabajar en forma conjunta para un mejor control de la plaga. Vamos a tener esta temporada la solución.

–Luego de ser detectados, hicimos el tratamiento con fosfinas más el frío. Para que tengamos una idea de lo que significa: el costo fitosanitario de un huerto por hectárea fluctúa entre 2.600 y 3.000 dólares. Solo en tratamiento de fosfina costó 2.300 dólares/ha.

GM:–La situación a la cual están haciendo referencia, corresponde a productores y exportadores de uva de mesa, especialmente en la región de O’Higgins, cuyos destinos son mercados como Corea, por ejemplo, en que efectivamente hay un descuelgue durante toda la temporada en el caso de detectar un estado inmaduro. Desde el área de certificación de exportaciones del SAG se vieron alternativas para estos productores, analizaron caso a caso y algunos de ellos pudieron finalmente exportar. Es relevante lo que el mismo productor ha dicho en cuanto a que se encuentran unas pocas larvas o huevos. No estamos hablando de un nivel de infestación alto. Corresponde a situaciones puntuales, normalmente en los bordes. En la nueva estrategia, en respuesta a una petición expresa del sector privado, incentivamos algunas medidas de manejo de bordes y manejo de entorno. La gente de los arándanos trabajó mucho con la visión de no solo preocuparse de su predio, sino ver alrededor. Se trata de tomar medidas para bajar el riesgo de que llegue una hembra grávida y ponga sus huevos sobre la fruta. En arándano hemos visto casos exitosos de productores de la región del Maule que habían sido excluidos y que esta temporada, tomando medidas, incluso algunos de ellos no presentando la fruta de las orillas, han logrado pasar la prueba y no han tenido problemas de exclusión. Lo hemos dicho: el SAG da un piso que se debe cumplir. Ahora, ustedes, que tienen una exigencia tan alta de mercado, agreguen algo más para salir victoriosos en esto. Aquí están conviviendo la fruta de exportación, que en algunas especies es un negocio muy bueno, con rubros como las viñas, que pueden ser un negocio muy difícil. Los instamos a que sigan actuando juntos, que se evalúen las situaciones locales, que trabajen con su gente SAG, como lo están haciendo ustedes en O’Higgins. 

Exportador de uva de mesa

—Durante la temporada anterior hubo una sorpresa para los uveros: la entrada de China al descuelgue de los campos no antes de noviembre, si mal no recuerdo. Pero de un minuto a otro nos dimos cuenta de que, adicionalmente a Corea o Canadá, los descolgados tampoco podíamos optar a China. La información no en el sitio web del SAG ni de ASOEX. Avanzando en la temporada llegó otro comunicado que decía que sí podíamos, pero que había que fumigar con bromuro. Nos preparamos para algo y aparecen cosas que cambian por completo el programa comercial de una exportadora. ¿Qué pasó? ¿Va a volver a ocurrir?

GM:—Lo primero es aclarar que no hubo ningún cambio de condición de ingreso ni una exigencia nueva por parte de la autoridad China. Fue una definición precautoria, considerando la relevancia de ese mercado para nuestra fruta. La decisión se tomó colegiadamente con los representantes de la Asociación de Exportadores. Entiendo que eso fue un tema discutido con las empresas socias de ASOEX. Después se hicieron estudios para poder volver a exportar, aunque hubieran tenido estados inmaduros y el área de certificación fitosanitaria del SAG lo comunicó en febrero. Ahora estamos trabajando con la forma en que se va a operar la próxima temporada para que no haya ningún tipo de sorpresa.

Efecto borde. El riesgo puede provenir de parrones caseros, de maleza presente en los bordes del cuartel, de cercos vivos o predios vecinos. Debe reforzarse la aplicación de productos o la instalación de emisores en la "frontera" (presentación de Carlos Barriga).

REGIONES MENOS AFECTADAS Y CON POSIBILIDADES DE FÓRMULAS ALTERNATIVAS 

Productora de uva de mesa y dirigente gremial de Atacama

—Los productores de Atacama quisiéramos que la región se declarara libre de Lobesia. Desde 2008 hasta la fecha tenemos 90 capturas y aunque es tan poco, no podemos estar tranquilos. 60 de esas capturas están en la zona urbana. Los fruticultores no estamos en el 1 + 1 porque no hay mucha captura. La agente del SAG de Copiapó nos señaló que hizo una propuesta para densificar la cantidad de emisores de confusión sexual en el radio urbano. ¿Hay alguna respuesta positiva a la solicitud?

GM:–Lo que ocurre en Atacama son incursiones de la plaga. Esta llega, cae a las trampas, principalmente en las que están en zonas urbanas. Muy probablemente proviene de afuera de Atacama, porque en la 3ª región no hemos encontrado estados inmaduros, ni siquiera en zonas urbanas. Densificar las trampas en estas últimas nos va a permitir tener mayor claridad de lo que efectivamente ocurre. Vemos alguna dificultad, porque si bien el presupuesto tiene cifras muy altas, sus usos ya están definidos. Felicito y agradezco que Apeco tenga una intención de apoyar al SAG en intensificar el sistema de trampeo urbano que permita ir demostrando que la plaga no está en Atacama. También Apeco tiene la idea de un proyecto Corfo similar a lo realizado en Coquimbo para avanzar en la región en un system approach con el fin de exportar uva de mesa sin fumigación. Incluiría Brevipalpus chilensis y Lobesia botrana. Creo que ustedes cumplirían con cualquier requisito del system approach para no fumigar.

Productor de arándanos–

¿En las negociaciones con EE.UU. respecto de la condición de la región del Biobío la exigencia de fumigar va a quedar circunscrita a algunas comunas o sectores?

GM:–En las conversaciones con el USDA-APHIS, se estudió la propuesta del SAG, orientada principalmente a lograr una condición de ingreso muy parecida a lo que tiene Corea: los predios en las áreas de control deben hacer una prospección y, de encontrarse libres del problema, pueden exportar solo con inspección. En principio consideraron razonable nuestra propuesta, pero quisieron agregar un concepto que tuviera relación con capturas a nivel de la comuna, no solo a nivel de predio. Lo positivo es que piensan sacar ese índice solamente con las trampas ubicadas en los huertos de arándano, sin implicar otras áreas. Por ejemplo, las trampas de áreas urbanas quedan fuera del análisis. Bajo esas condiciones, la mayoría de las comunas de Biobío están cumpliendo los requisitos. Sin embargo, el tema no se ha resuelto.