A no descuidarse: atención con los nematodos en nogales

Para los productores de nueces en general el tema de los nematodos era algo que salía a colación cuando se hablaba de otros frutales. Lamentablemente hoy no es así, especialistas en la plaga y asesores en nogales observan con cada vez mayor frecuencia los síntomas en huertos jóvenes. La infección puede venir con las plantas al establecimiento o ya estar en el suelo. Los tratamientos de control son caros y casi de seguro permanentes; si la población de nematodos es muy alta, a veces no queda más que arrancar el huerto. La mejor opción: prevenir antes que curar.

El notable incremento de la superficie plantada de nogales, que habría superado las 35.000 ha en 2015, la multiplicación por 10 del volumen exportado en el año 2000 y por 15 su valor en dólares, han significado una fuerte presión en el reemplazo de huertos frutales antiguos, así como en la demanda de plantas. Estos dos últimos aspectos se encuentran en la base de un fenómeno hasta ahora no observado con la intensidad que se está presentando: el ataque de nematodos. –Creo que pasó lo que en algún momento ocurrió con la vid vinífera –plantea el Dr. Erwin Aballay, especialista en nematología, académico de la Universidad de Chile–, que se arrancaban viñas viejas y se usaba todo el material disponible, con poca revisión o supervisión de lo que se estaba haciendo, porque faltaban plantas. Diría que en estos momentos hay dos problemas serios en nogal, Meloidogyne y Pratylenchus vulnus. Este último está siendo el más fuerte, y de hecho su nombre común es “nematodo del nogal”.

Erwin Aballay.

El experto indica que hay pocos datos de prospecciones, pero cree que, por tratarse de un nematodo de clima templado, resulta muy probable que P. vulnus se encuentre muy extendido desde Coquimbo al Maule, y probablemente hasta Los Ángeles. Hasta ahora se ha visto más concentrado en la Región de O’Higgins.

–¿Qué otros nematodos que se han encontrado afectando a nogal en Chile?

–Se ha reportado la presencia de varios géneros, pero aparte de los dos mencionados, solo Xphinema americanum s.l. podría ser de mayor importancia.

–¿Hay alguna relación entre el tipo de suelo y la probabilidad presencia de nematodos en nogal?

–En general los problemas de nematodos se dan con mayor rapidez e intensidad en suelos livianos, ya que las tasas reproductivas de estos organismos son mayores y las plantas ven afectado su desarrollo en un suelo con menor retención de humedad y de menor fertilidad natural.

UN SÍNTOMA CARACTERÍSTICO: PLANTAS DISPAREJAS Y DÉBILES

Si bien le había tocado encontrar casos en forma aislada, Aballay enfrentó el primer fenómeno de gran envergadura hace cuatro años. Se trataba de una plantación reciente en Requínoa, Región de O’Higgins. Al llegar lo impresionó un sector con plantas extremadamente disparejas, muchas de ellas muy débiles para su edad, en un suelo que había sido ocupando antes por durazneros. En el sector que se encontraba justo al lado, los nogales se apreciaban impecables, creciendo vigorosamente sobre un terreno virgen. Todos los árboles tenían el mismo origen. La diferencia estaba en una gran población de P. vulnus en el terreno replantado.

Desde entonces ha vuelto a observar frecuentemente el fenómeno, muy corriente en predios donde se reemplazaron frutales de carozo por nogales.

–Hace un mes fui a ver un campo nuevo en la zona de Buin. En este caso se arrancó un huerto de nogales de unos 40 años, y se plantó nuevamente el mismo frutal. No sabían por qué las plantas estaban mal, le echaban la culpa a Phytophthora, que efectivamente estaba presente. Pero una vez que la controlaron, las plantas seguían mal. Como última posibilidad revisaron nematodos. Había una fuerte infección con P. vulnus. Esto puede suceder en cualquier replante de frutales y los nogales no son la excepción, es necesario analizar el suelo antes de plantar.

–¿Existe algún vínculo entre ataques de nematodos y problemas como la Phytophthora?

–No se ha demostrado para nogales, aun cuando en algunos otros cultivos, como cítricos, hay alguna relación.

La mejor opción es asegurarse de empezar el sistema con plantas y suelos libres de nematodos.

PRESENCIA DE NEMATODOS EN PLANTAS DE VIVEROS

La explosión de viveros de nogales para satisfacer la demanda también ha traído consecuencias. El académico cuenta que ha visitado algunas de instalaciones y estima que entre un 10 y un 20% tienen presencia de P. vulnus. Entonces la contaminación puede venir en las plantas, e incluir también a Meloidogyne. “Me está tocando ver bastantes plantaciones de menos de cinco años de nogales que están con problemas, porque se usaron suelos de mala calidad o porque las plantas estaban contaminadas”, enfatiza. Por ello es importante trabajar con material que venga de viveros registrados ante el SAG, lo que da algún grado superior de confianza.

Recientemente los análisis realizados en el laboratorio de nematología de la Universidad de Chile significaron la postergación por un año de algunos proyectos importantes en la Región Metropolitana.

–El suelo a plantar se encontraba bastante infestado con Meloydogine sp y algunos focos de P. vulnus. Además, revisamos las plantas del vivero al cual se le habían encargado y se detectó que también estaban contaminadas, por lo que lo más sano era buscar material limpio y dejar el terreno en barbecho por todo un año para bajar la presión de la plaga.

Esta última práctica es altamente aconsejable, de acuerdo al especialista: arar, dar vuelta el suelo de ser posible hasta un metro de profundidad, con maquinaria pesada, ojalá más de una vez. Dejar que se asolee y se seque durante el verano. Los nematodos se deshidratan rápidamente y mueren. Eso es mucho mejor que fumigar, indica, porque el barbecho abarca todo el terreno y no solo los 40 cm superiores de las bandas donde se aplica el producto, y porque no se eliminan enemigos naturales como hongos y bacterias capaces de mantenerse en un estado de resistencia. La “pérdida” de un año de cultivo se compensa con creces al poner plantas sanas sobre un suelo limpio, por el ahorro de control posterior y la larga vida útil de los árboles.

–Los nematodos en general no son muy buenos para profundizar en el suelo. ¿Para qué hacer un tratamiento hasta tan abajo?

–Mira, los nogales enraízan mucho en profundidad; dependiendo del suelo y los nematodos, van a llegar hasta donde haya raíces con una temperatura sobre 14°C. Esto último depende mucho de la zona climática. En la zona central puedes tener 16-18°C en verano a un metro bajo la superficie; por lo tanto, encuentras una abundante población. O a dos metros, van a estar ahí. Hacia el norte, con mayor razón. Tengo datos de Copiapó en julio: a 60 cm había 22°C. Bajo esas condiciones haces una calicata de 2 m y encuentras daño de nematodos.

–¿Qué niveles de poblaciones has encontrado de las especies que pueden afectar a nogal?

–En situaciones donde hay pérdida de vigor importante de las plantas, se observan niveles superiores a los 300 ejemplares de Pratylenchus vulnus en 250 cm3 de suelo y 10 ejemplares/gramo de raíz. Este es un nematodo endoparásito migratorio, es decir entra a la raíz y se mueve en su interior destruyendo una gran cantidad de células, por lo que sobre los 20-30 ejemplares en 250 cm3 de suelo y 1-2 ejemplares/g de raíz en suelos livianos, debieran ser ya una voz de alerta en plantas de menos de 3 años.

Árboles sanos logran un buen y parejo desarrollo.

SI LOS ÁRBOLES NO MUESTRAN RECUPERACIÓN PUEDE SER NECESARIO ARRANCAR

–¿Y qué hacer cuanto ya el huerto tiene el problema?

–Hay que partir por enraizantes y nematicidas convencionales aplicados por riego, y ver si la planta responde. Si luego de un año o dos de tratamiento los árboles no muestran una recuperación, puede ser necesario arrancar. Se debe tener en cuenta que un sector infectado significará en la práctica la necesidad de un programa de control permanente, lo cual se traduce en un costo anual de 300 a 600 dólares por hectárea todos los años, en un cultivo que por otra parte no va a estar dando todo su potencial.

En definitiva, por lejos la mejor opción es asegurarse de empezar el sistema con plantas y suelos libres de nematodos.

Al hacerse vía riego, normalmente el control se aplica de manera general sobre todas las plantas de un cuartel. Pero si el problema se encuentra muy focalizado en unas pocas plantas, es posible aplicar un nematicida granular en una dosis del orden de 100 a 200 g por planta, enterrado, para que baje posteriormente al aplicar el riego.

Un síntoma característico corresponde a la presencia de plantas disparejas, de distintos tamaños. Mientras las que no han sido atacadas presentan todo su vigor, las afectadas por la plaga ven disminuido su desarrollo, producto del daño en las raíces.

Por ahora no se cuenta con variedades ni portainjertos de nogal resistentes a nematodos, apunta Erwin Aballay. La Universidad de California ha presentado trabajos, pero todavía se está lejos de contar con materiales a nivel comercial. Sin embargo, en general patrones más vigorosos tienen mayor capacidad de generar raíces, lo que ayuda a la planta a enfrentar el problema, cuestión que es válida para todos los cultivos, anuales o perennes. Lo importante es que exista una buena compatibilidad entre la variedad y el patrón y que este último se adapte a las condiciones del suelo de lugar y al manejo productivo.

LA EXPERIENCIA DE UN ASESOR QUE HA DETECTADO EL PROBLEMA

Erwin Aballay destaca a un asesor de nogales, a quien no conoce personalmente, pero que ante “situaciones anómalas” ha pedido análisis de nematodos. Y en varios casos ha dado en el blanco. Ese profesional, Francisco García Huidobro, conversó con Redagrícola su experiencia en terreno:

–¿Qué grado de incidencia has encontrado en nematodos?

–Antes que nada, declaro que no soy experto en el tema. Pero en suelos de estructura liviana, franco-arenosos, hemos empezado a detectar algunos problemas. Esto está asociado a nogales que se pusieron después de carozos; incluyo damascos, duraznos, ciruelos, cerezos. El problema es muy marcado. Si se plantaron, por ejemplo, 20 ha de nogales, de las cuales en 4 había cerezos, sobre esa área el desarrollo es sustancialmente distinto: un vigor moderado a bajo, un tercio del crecimiento de las plantas vecinas de la misma edad, del mismo vivero, con el mismo manejo. Hasta hace un tiempo yo recomendaba fijarse en la presencia de Pratylenchus vulnus, pero hay otros nematodos y en una, dos o tres temporadas las poblaciones pueden dispararse en forma exponencial.

Francisco García Huidobro.

–¿Dirías que si hubo carozos es casi seguro que va a haber nematodos?

–No, yo te diría que la condicionante ha sido carozos como cultivo previo, más una textura liviana. No he encontrado problemas en nogales después de carozos en suelos francos o francoarcillosos. No puedo decir que no los haya, pero no los he visto. Posiblemente, los terrenos que permiten un mayor desarrollo radicular facilitan que la planta sea capaz de enfrentar a los nematodos. En ese sentido frente al riesgo de presencia de nematodos yo usaría patrones que tienen un gran vigor radicular, como los Paradox ya disponibles en Chile: Vlach y VX211.

–¿Qué hacer si enfrentamos un huerto con nematodos?

–La primera medida es consultar a un nematólogo y determinar la gravedad del problema para luego fijar con él una estrategia. En los huertos plantados hasta hace unos cinco años no había la conciencia de que los nematodos podían causarnos dificultades y no era normal evaluarlos. Hoy día, como se ha estrechado el negocio y uno tiene que sacar al menos 7 a 8 toneladas por hectárea para que el negocio sea atractivo, vamos a tener que empezar a mirar cosas que no habíamos considerado.

–¿Y hacer análisis nematológicos antes del establecimiento?

–De todas maneras. En algunos casos, si es necesario, estamos atrasando un año la plantación para hacer un barbecho, moviendo la tierra y exponiéndola al sol, el mejor controlador de nematodos que hay.

–Eso atrasa un año el proyecto…

–¿Pero qué es más barato, perder un año y no tener problemas de nematodos o estar gastando plata todos los años en aplicaciones de químicos? Sin tener el desarrollo que tú esperas, eso es mucho más caro que perder un año.

Redagrícola 83, diciembre de 2016.